MEDIOMETRISMO: SURF EN LA COSTA CENTRAL CATALANA

Un relato gráfico y comentado sobre olas pequeñas, swells escasos y gente que hace del medio metro una forma de vida. Algunos, hasta lo convierten en una forma de expresión personal.

Y es que en realidad, si de lo que se trata es de disfrutar de la vida y el mar... ¿para qué necesitamos más tamaño?
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lunes, 6 de octubre de 2008

GRANDES FRASES MEDIOMETRISTAS

Supongo que muchas de ellas son extrapolables a otros lugares. Pero, después de años de surf, uno acaba identificando como propias algunas frases o situaciones que se van repitiendo una y otra vez. Estas son las primeras que me han venido a la cabeza. (Para ayudar a digerir el texto, añado una foto de este Septiembre y un par más del mini swell de la semana pasada).


“Hace media hora estaba de puta madre”.

Dícesete cuando llegas a una playa, entras al agua y está la cosa surfeable pero normalita o tirando a patética. Da igual que sean las 9 de la mañana. Si tú contestas: “no, si hace media hora estaba aquí, pero como era una mierda me he ido a desayunar a ver si mientras tanto mejoraba” la respuesta será que sería hace tres cuartos de hora, pero que estaba muy bien. También conocido como “efecto Sitges”. Ventajas: cuando es verdad, sirve para tocarles las narices cariñosamente a los colegas que han llegado tarde. Desventajas: de tanto usarse sin ser cierto, cuando lo es nadie te cree y te miran como si estuvieras haciéndote el listo. Yo he vivido en primera persona la perfección máxima de esta frase, un día que uno me aseguró “tío, esta mañana me he hecho unos tubazos increíbles justo ahí”, mientras señalaba una parte de una playa en la que jamás se ha visto un solo tubo.



“Pillo una más y me salgo”.

Normalmente proclamada por alguien para justificar pillar una ola que no le toca. Una hora después, sigue en el pico. A veces la intención de salir es real pero, si la ola es mala, se vuelve atrás para intentar marcharse con una más digna y, si la ola es buena, se vuelve atrás para ver si llega otra parecida. Cosas del vicio... Recientemente asistimos en directo a una nueva variación, “déjamela, que me voy”, que viene a ser lo mismo pero ya en plena remada.


“Parece que está subiendo”.

Ya saben, no hay más ciego que el que no quiere ver. Y unos mediometristas mediterráneos sentados esperando olas en un swell de dimensiones lamentables siempre tienen la esperanza de que la cosa vaya a mejorar. Es necesario tenerla, para nuestra higiene mental. A veces incluso mejora, no crean, pero pasa pocas veces. Esta frase también dispone de su variante esperanzada para días ventosos: “parece que está parando el viento”. Normalmente, esa frase se pronuncia unos dos minutos antes de que las ráfagas más fuertes del día acaben de joder lo poco que hay.



“Esta noche no salgo, que para mañana hay previ”.

Sin comentarios. Suele pronunciarla alguien que al día siguiente se presenta en la playa al mediodía, resacoso, cuando ya no quedan más que los restos, ha entrado el viento o se ha saturado la ola. En parte, si eres muy joven o de los que la noche te confunde, se puede comprender, ya que aquí las previsiones del día siguiente significan poco. Y para perderse una farra segura por la simple posibilidad de un baño hay que tener un importante grado de madurez surfística. Tengo un amigo que –salga o no- dice a menudo “¡mañana quedamos para una early morning session! Y se presenta invariablemente entre 12,30 y 13, cuando los demás ya salimos del agua.


“Es que me divierto más con la tabla corta”.

Muy repetida en playas del sur de Barcelona, a causa de sus olas básicamente longboard oriented. Es la respuesta habitual de shortboarders locales después de horas de insistir infructuosamente en disfrutar orilleras enanas u olas de tamaño digno pero muy escasa potencia, mientras los tabloneros presentes se los miran con cara de curiosidad o les dicen “pero nen, cómprate un tablón” (otra frase típica, a la que en realidad no hace falta que nadie le haga caso, eh, ya estamos bien así...). Pero bueno, si es por divertirse, cada uno se divierte como quiere, ya se sabe... Hasta hace unos años –la cosa ya ha cambiado- la misma idea se podía transmitir con otras frases tipo “es que el tablón es para puretas”, "es que el tablón no cabe en el coche", "es que con el tablón no se pueden pasar las barras" o la muy graciosa “es que con el tablón no se pueden hacer maniobras".



“Neng, ej que no t’he vit.to”

Cuando es verdad, se le explican al chaval –si es novato- un par de cosas de buen rollo para que la próxima vez te vea mejor. Pero es que a veces te la suelta uno que te ha saltado la ola mirándote a los ojos. En fin...


“¿Qué tal? ¿Cómo está?”

A ver... Entiendo perfectamente que esta es una frase amable de saludo y cortesía cuando te encuentras con alguien que va a entrar cuando tú sales del agua, pero no deja de sorprenderme. Pues cómo va a estar, así, como lo ves, que lo tienes delante, hombre. (Perdón, al final me ha tenido que salir el comentario de viejo gruñón).


“¡Bien luchado!”

Memorable frase irónico-sarcástica acuñada por un longboarder local de Sitges, Raúl Ayas, después de verte machacarte en una larga y esforzada remada sin conseguir coger la ola.